1. Evangelización y Catequesis. El anuncio misionero. Fe y cultura cristiana. Catequesis de la comunidad y acción pastoral. Apostolado.

1. Evangelización y Catequesis. El anuncio misionero. Fe y cultura cristiana. Catequesis de la comunidad y acción pastoral. Apostolado.

29 marzo, 2019 Formación 0

 

  1. EVANGELIZACION Y CATEQUESIS

 

    La evangelización es un desafío permanente. Es participar en la misma misión de Jesús y hacer que la misión de la Iglesia actual sea una realidad viva. La misión de la Iglesia, como la de Jesús, no es otra que la evangelización.

 

   «Evangelizar constituye la dicha y vocación de la Iglesia, su identidad más profunda. Ella existe para evangelizar». (Pablo VI. Evangelii Nuntiandi)

 

   Ahora bien, ¿qué significa evangelizar? ¿Qué quiere decir catequizar?. ¿Qué relación tiene la catequesis con el Evangelio? ¿Cómo se sitúa la Catequesis en el conjunto de la acción evangelizadora de la Iglesia?.            .”

 

 . Pablo VI, en la Evangelii Nuntiandi, 24, decía:

 

«Es un proceso complejo, con elementos variados:

– renovación de la humanidad….

– testimonio, anuncio explícito… – adhesión del corazón…

– entrada en la comunidad, acogida de los signos… – iniciativas de apostolado…

 

Y los Obispos Españoles, en el Documento de «La Catequesis de la comunidad», también dijeron palabras como éstas:

 

«Se entiende, pues, por evangelización el proceso total, mediante el cual la Iglesia, Pueblo de Dios, movida por el Espíritu Santo:

   – anuncia al mundo el Evangelio de! Reino de Dios…

   – da testimonio ante los hombres de nueva manera de ser y vivir…

   – educa en la fe a los que se convierten a El…

   – celebra (mediante los sacramentos) en comunidad,

       la presencia del Señor Jesús y el don del Espíritu…

   – impregna y transforma con toda su fuerza el orden temporal«. (Nº. 24 a 29)

 

     Uno y otro documento hablan de evangelización como de un proceso. Este proceso lo sigue la Iglesia a través de sus miembros, según los dones recibidos.

 

  Los Obispos latinoamericanos comenzaban el Documento elaborado en 2007 en el Santuario Brasileño de Aparecida:

     “Ser discípulo y misionero son elementos esenciales en la naturaleza propia del cristiano. Se es cristiano porque, a través del bautismo y de la fe se sigue a Jesús, el Señor (Sígueme Mt 9,9). El creyente, en y con la Iglesia, en una creciente configuración con Cristo, a imitación del apóstol: Vivo yo, pero no soy yo, es Cristo quien vive en mí ( Gal 2,20), da testimonio y anuncia a Cristo con la vida, las obras y las palabras en un mundo que rechaza, cada vez más, una sólida referencia a la trascendencia, a lo eterno y a la verdad ( N . 1).

 

  1. QUE ES LA CATEQUESIS

 

    Preguntarnos por la naturaleza de la catequesis es tratar de penetrar en la fuerza y en los cauces de la Palabra de Dios. Es interrogarnos por el derecho y el deber del cristiano para anunciar el Reino de Dios. Es lo mismo que ahondar en la dinámica comunicativa del mensaje mismo de Jesús, quien se lo confió a sus seguidores para que sigan haciéndolo llegar a los hombres de toda la tierra.

 

¿Qué quiere decir catequizar?

 

   Podemos recordar en pocas palabras que la catequesis es un momento del

«proceso» de la evangelización, en el que hemos de disponernos a recorrer de forma continua, progresiva, comprometedora, unos pasos determinados, para conocer suficientemente los misterios cristianos, reflexionar sobre ellos y vivir en conformidad con sus exigencias.

 

 Y el proceso de Evangelización tiene varias etapas o momentos:

 

* Nos lanzamos primero a hacer público un anuncio misionero, una oferta.

* Después, educamos a la personas según su edad y circunstancias para que acepten el mensaje. Por eso decimos de hacemos catequesis de la comunidad.

* Y luego enseñamos a vivir los compromisos cristianos.

 

 

   ANUNCIO MISIONERO.

 

     Significa el primer anuncio, la llamada inicial, la proclamación y el ofrecimiento del mensaje de Cristo. Se encuentra en el corazón de la acción misionera de la Iglesia. Esta acción, que se realiza mediante el testimonio de los cristianos, no es completa si no implica el anuncio explícito de la Buena Noticia.

 

   Cuando este anuncio provoca en quien lo recibe un deseo de conocer a Jesús y seguirle y una apertura a la conversión, esta persona es creyente. No cabe duda de que muchos de los destinatarios actuales de la acción misionera han escuchado anteriormente el anuncio explícito del Evangelio, y no cabe hablar con ellos ya de un «primer» anuncio.

 

   Los destinatarios del anuncio misionero implican una situación más definida. Se piensa en ellos como desconocedores del mensaje evangélico. Y se supone que son de diversos tipos:

 

    * O bien no son creyentes y, por lo tanto, estén o no estén bautizados, no han tenido nunca una fe clara y consciente o la han perdido, en el caso de que la hayan poseído durante algún período de su vida.

 

   * O bien se han alejado conservando algunos rescoldos de lo que un día poseyeron. Los alejados de la fe cristiana pueden tal vez tener algún contacto con la comunidad cristiana, pero en la realidad y en su vida personal y concreta caminan y construyen su pensa­miento y sentimientos al margen del mensaje de Cristo.

 

   Cualquier creyente que viva su fe y en cualquier lugar puede hacer el primer anuncio misionero, despertar la chispa que lleve a la fe inicial. En este momento hay que hacer una presentación primera de lo fundamental del hecho cristiano. Es la precatequesis. Después ya vendrán las personas preparadas para la tarea de la catequesis.

 

 

  1. ACCIÓN DE CATEQUESIS EN COMUNIDAD

 

   Comienza entonces la etapa de la formación, de la profundización, del desarrollo, de lo que llamamos o podemos llamar acción catequética o catequización de la Comunidad. Es la etapa en la que ya se ha descubierto la buena noticia y se ha optado por Jesús.

 

   Quienes se mueven en este momento de maduración de su fe se inician en todos los aspectos de la vida de la comunidad creyente (Ministerio de la palabra, liturgia, relaciones interpersonales de creyentes, oración, servicios de caridad…) y así se van integrando cada vez más como sujetos activos en la Comunidad.

    El documento de los Obispos Españoles sobre la «Catequesis de la Comunidad Cristiana» define así la idea y la realidad de la Catequesis: “Catequesis es la etapa del proceso evangelizador en la que se capacita básicamente a los cristianos para entender, celebrar y vivir, el Evangelio del Reino, al que han dado su adhesión, y para participar activamente en la realización de la Comunidad eclesial y en el Anuncio y difusión del Evangelio.

    Esta formación cristiana (integral y fundamental) tiene como meta prioritaria la confesión de la fe”. (Catequesis de la Comunidad 34)

 

    Desde esta perspectiva, podemos sugerir algunas consideraciones clarificadoras:

 

  * Es un proceso que tiene un principio y un fin. Dura por lo tanto un tiempo. Se caracteriza por su sistematización.

  * El proceso catequético sigue a la acción misionera y prepara los cimientos de la comunidad cristiana, es decir de la iglesia querida por Jesús.

  * La Catequesis se inspira en los estilos del Catecumenado previo al bautismo instaurado en la Iglesia de los primeros siglos.

 

   Esta Catequesis inspirada en los modelos catecumenales de los primeros cristianos implicaba:

     – Una iniciación en el Misterio cristiano.

     – Una iniciación en la vida evangélica.

     – Una iniciación en la oración y en la celebración litúrgica.

     – Una iniciación en el compromiso apostólico y misionero.

     – Una iniciación en la inserción activa, personal, en la Comunidad

     – La misión de fundamentar y consolidar la fe.

     – El deseo de aspirar a que el cristiano termine «confesando su fe».

 

   Podemos decir, en resumen, que: «La Catequesis no consiste únicamente en enseñar la doctrina, sino en iniciar a toda la vida cristiana». (Juan Pablo II. Cat. Tradendae. 33)

 

  1. DIMENSION PASTORAL

 

  Es la que se realiza con los que ya han sido catequizados y están dispuestos a comprometerse en obras de salvación y de servicio fraterno que la iglesia ha recibido como misión para ofrecer a los hombres. No se realizan esas obras en forma individual y como ocurrencias particulares, sino en forma comunitaria, en cuanto fruto de una Comunidad madura y corresponsable.

 

    Estas obras se realizan en diversas formas o en variados ámbitos:

 

   – Se realizan en el interior de la comunidad, para bien de sus miembros. Así son las acciones de catequesis y otras formas de educación de la fe, mediante la liturgia, mediante trabajos y servicios de caridad…

   – O se realizan también mirando a otros ámbitos humanos, según las circunstancias en las que se mueve cada uno. Se realiza entonces una manera de pastoral misionera. Se puede aspirar, por ejemplo, a que se renueven y se transformen las estructuras sociales en medio de las que se vive y se piensa, tratando de que sean más humanas y más concordantes con la dignidad de los hombres.

 

   El proceso para llegar a esta acción pastoral implicará, como es evidente, cierta madurez humana en quienes han sido catequizados, es decir educados en la fe de manera suficiente, abierta y profunda. No hay que tener prisa en quemar etapas, pues la naturaleza humana y también el desarrollo de la fe, supone tiempo y condiciones positivas. Pero no hay que perder tiempo, ya que la personalidad tiene que desarrollarse en conformidad con todos sus valores fundamentales.

 

TEMAS DE REFLEXION PARA CATEQUISTAS

 

    Hay Que descubrir en la práctica lo que es la catequesis. Para ser fieles a su carácter específico de ministerio de la palabra al servicio de la educación de la fe en la Iglesia,  se debe entender por todos varios rasgos:

 

 – Es anuncio de un mensaje que viene del mismo Jesús

– Es acción evangelizadora en orden a la conversión, a la vuelta hacia Dios.

– Es enseñanza orgánica y sistemática de las verdades de fe.

– Es iniciación en las distintas formas y compromisos de vida cristiana.

– Educación progresiva, sobre todo de las actitudes de fe

 

VOCABULARIO BÁSICO Y FUNDAMENTAL

 

 – Anuncio misionero: Primera llamada a la fe, descubrimiento del mensaje de  Jesús, preparación del encuentro con Dios, invitación a buscar la verdad

 

 – Evangelización: es anunciar el Evangelio de Jesús y construir (colaborar con Dios) el Reino de Dios.

 

 – Catequesis: Proceso de formación religiosa, instrucción ordenada y sistemática, clarificación y profundización del mensaje de Jesús.

 

 – Educación de la fe: Preparación catequística, formación en la doctrina cristiana, ambientación para llegar al mensaje de Jesús, disposición de la persona.

 

 Celebración: Gozo, personal o comunitario, por haber conocido

el mensaje de Jesús. Agradecimiento a Dios por el don recibido.

 

 – Pastoral: Trabajo o tarea para conseguir que otros conozcan el mensaje de Jesús, para que ajusten su vida a las exigencias evangélicas.

 

 – Vida cristiana: Comportamiento, personal y colectivo, conforme al mensaje de Cristo. En definitiva, es el objetivo de toda catequesis.

 

    Para iluminar la tarea del catequista, se pueden condensar y concretar en notas personales lo que significa lo que se hace y por qué se hace. Sería bueno  resumir los conceptos básicos que ayudar a dar sentido a la acción.

      Es bueno diferenciar lo que son ideas y actitudes propias de las ajenas.

   –   Hay que procurar clarificar ideas con objetividad y sentido práctico

   –  Preferir algunas consignas que pueden ayudar en el trabajo apostólico.

   – Es interesante compartir con los demás catequistas las cuestiones.

   – Se deben repasar con frecuencia las razones del propio obrar.

   – Y se precisa cierta humildad para buscar aquello que se precisa clarificar

  

   Un buen catequista debe tener conciencia clara de lo que es la catequesis. Sin ideas claras no podrá cumplir con su misión. Sabe que es una tarea hermosa y responsable. Siente que actúa en nombre de Jesús. Obra con la madurez y el peso de quien se convierte en educador de la fe de otros.

 

CUESTIONES PARA PLANTEARNOS

 

    Debemos responder a nuestras cuestiones con cierto realismo, con dimensión práctica y muy operativa, en la medida de los posible resaltando la dimensión comunitaria de nuestra tarea catequística.

 

– ¿ Qué es la catequesis ?

– ¿Cuál es lo propio de la catequesis dentro del proceso de Evangelizados ?.

– ¿Con qué preparación me encuentro para ser catequista?

 

  ¿ Comprendo que puedo hacerme esta pregunta en triple sentido:

      – en cuando a cultura e instrucción religiosa …

      – en cuanto a la vivencia cristiana que poseo de mi fe …

     – en cuanto a la preparación específica que he recibido …?

 

– ¿Por qué soy catequista?… ¿Cuáles son la motivaciones más serias que pesan en mis planteamiento y compromisos con la catequesis…?

 

  – ¿Cuál es lo que noto más en falta en mí a la hora de ejercer mi función catequística? ¿Por qué? ¿Cómo puedo subsanarlo?

 

   – ¿Cómo debo comportarme cuando me muevo en una tarea delicada, que es más de evangelización que de promoción cultural? ¿O cómo debo actuar si quiero hacer labor más de catequesis que de profesorado?

 

    A veces nuestra reflexión puede realizarse en grupo. Nos debemos preguntar en esos momentos de reflexión compartida.

 

  1.    ¿Qué podemos hacer en grupo… con espíritu de comunidad… que nos resultaría más difícil conseguir en solitario?

 

  1.   ¿Qué puedo realmente y objetivamente aportar yo a la tarea catequística de mi parroquia o de mi ambiente concreto, que no puedo ni debo dejar de aportar o de hacer, pues otros no harán ni aportarán…?